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  • en respuesta a: Espacio de dudas y consultas con tutorxs. #30341
    Silvia Leticia Ainqueo

    Hola , intento participar en el foro de Justicia curricular para dejar mi aporte , pero no lo publica. creo que tal vez ¿queda para revisión ?. Pero no me dice en ningún lado que sea así, por lo que dejo mi consulta .
    Gracias

    en respuesta a: Intercambio: “Justicia curricular y pedagogía del territorio” #30338
    Silvia Leticia Ainqueo

    Entrelazando prácticas dentro del jardín maternal y enfoques de la justicia curricular y la pedagogía del territorio puedo mencionar que en nuestro ciclo de primera infancia el lenguaje corporal es la matriz de la educación dialéctica .Como nos recuerda la propuesta Paulo Freire y las perspectivas del desarrollo infantil, el primer lenguaje humano es de naturaleza gestual, corporal, sonoro y tónico: «es un lenguaje de movimiento de ojos, de corazón». Limitar la noción de comunicación únicamente a la palabra oral o escrita implica invisibilizar y censurar una dimensión sustancial de la expresión humana. El proceso de alfabetización comienza desde el nacimiento, los seres humanos leemos nuestra realidad y reconstruimos las representaciones del mundo que nos rodea.
    La comunicación del encuentro con niños/as tan pequeños que tienen su lenguaje oral en desarrollo se realiza desde otro aspecto , con los gestos, las miradas, desde el tono muscular , el llanto, las risas. Las educadoras aprendemos a interpretar todos estos modos de comunicación y dar respuesta en relación a ello.
    La educación dialógica establece » una relación igualitaria entre sujetos de aprendizaje y docentes en las que ambas partes se enseñan y aprenden » . Por ello la comunicación , la vinculación se considera fundamental. Lo dialógico plantea una relación horizontal de intercambio mutuo, donde ambas partes influyen en la otra, se transforman y construyen sentido juntas. La resignificación de acciones de crianza y alimentación como espacios pedagógicos demuestra que la mirada inicial tradicional se fue transformando permitiendo ver a los pequeños como verdaderos sujetos de derecho.
    Paulo Freire decía » Saber enseñar no es transmitir conocimientos sino crear las posibilidades para su producción o construcción» .En nuestro nivel creamos espacios de juego libre donde nuestro rol está marcado por la selección de materiales ( que responden a necesidades e intereses contextualizados) y el armado del espacio , desde nuestro rol somos referentes disponibles y atentos . Para que luego sean los niños/as quienes actúen sobre el espacio, los objetos e interactúen con los otros sujetos de su entorno. Y exploren también las posibilidades de su propio cuerpo.

    Desde la perspectiva de la Pedagogía del Territorio. Como sostiene Alicia Villa, las prácticas socioeducativas y saberes situados con los espacios socioeducativos territoriales poseen un valor educativo, cultural e intrínseco. No requieren de la validación del sistema formal para ser reconocidos como espacios de producción de «conocimiento válido». En este sentido nuestra institución ofrece diferentes espacios de interacción con estos espacios en los festejos institucionales y de comunidad que nos permiten abrir nuestras puertas mediante proyectos a talleres municipales como por ejemplo fue la experiencia con “Laboratorio textil” que nos trajo un cuento de mesa realizado en fieltro, que además de una presentación estética , permitió a los pequeños tocar, oler la lana cruda y la lana procesada.
    Superando la mirada deficitaria o asistencialista sobre los sectores populares —enfoque criticado por Violeta Núñez desde la educación social—, en nuestro Jardín Maternal se dialoga con las familias para construir criterios comunes de cuidado y enseñanza, reconociendo que los saberes territoriales no necesitan la validación formal de la escuela tradicional para ser valiosos. «La cabeza piensa donde los pies pisan»: la propuesta escolar debe nutrirse de la identidad sociocultural de su comunidad.
    Las instituciones del nivel maternal, buscan fortalecer, apoyar, contextualizar las experiencias y enseñanzas que se brindan. Sus propuestas recuperan las prácticas hogareñas buscando complementar los distintos ámbitos de crianza . Logrando la integración necesaria para que familias y educadores dialoguen encontrando aspectos necesarios y compartidos que permitan establecer criterios comunes.
    El docente es quien tiene que saber indagar e interpretar los conocimientos y experiencia previa de los niños/as y desde aquí comenzar a planificar .
    En nuestro nivel contamos con herramientas e instrumentos privilegiados que debemos resignificar ,una de ellas es la entrevista inicial y actualizaciones donde se tiene ese primer acercamiento con cada familia , donde se conoce a los pequeños/as . Su desarrollo psicomotor , su comunicación , su dimensión socio cultural.
    Siendo este el primer modo de indagación y de comunicación dialógica , empezamos a escuchar a las familias con sus problemáticas , sus intereses , sus modos de crianza . Conocemos el contexto del niño/ a que recibimos en la sala favoreciendo nuestra primeras propuestas en el periodo de inicio para que responderán a intereses y necesidades de los niños y se construye un trabajo en conjunto creando desde redes de contención familia -escuela.

    Asumir la Justicia Curricular —concepto desarrollado por Raewyn Connell— en el Jardín Maternal implica romper con la hegemonía de un único modelo estandarizado de crianza o desarrollo, garantizando la democratización del conocimiento y el respeto por la pluralidad de trayectorias. Para que esto sea posible, el rol docente requiere una resignificación profunda de sus herramientas centrales, Integrar la justicia curricular, la pedagogía del territorio y la enseñanza situada con la práctica de la acción dialógica transforma al Jardín Maternal en un territorio de acogida, donde el lenguaje del cuerpo y el reconocimiento de la diversidad cultural garantizan una educación democratizadora desde los primeros días de vida y la educación integral.
    Plantear una propuesta pedagógica justa implica no reducir la educación maternal a rutinas mecánicas o asistenciales, ni encasillamos a las infancias en miradas deficitarias. Por el contrario, la justicia curricular abre ventanas al mundo mediante experiencias estéticas y recortes significativos de la realidad, entrelazando el conocimiento legítimo que los niños ya poseen con horizontes culturales ampliados.
    La justicia curricular exige validar lo que los pequeños ya saben y experimentan: cómo se comunican mediante la corporalidad, cómo reconocen texturas, cómo interpretan su entorno a través del movimiento y el afecto. Desde esa base de seguridad y reconocimiento, la o el docente actúa como mediador cultural que indaga, escucha la gestualidad y planifica no para «llenar un vacío», sino para enriquecer, problematizar y complejizar la mirada del niño sobre su propio mundo.
    Democratizar la cultura en el Nivel Maternal exige romper con el imaginario social reductivo de que las infancias solo pueden conectar con productos infantiles comerciales, letras simplificadas o imágenes estereotipadas . Las experiencias estéticas habilitan el derecho al asombro, a la contemplación y a la exploración de lenguajes artísticos complejos. Acercar las obras de nuestro territorio como Graciela Hasper -pintora-, Liliana Ancalao-poeta-, Diana Trecañir”-arte en vellón-. permiten al bebé o niño interactuar con la obra desde su propia corporalidad: la musicalidad de las frases, explora el trazo, la mancha y el contraste de formas, las texturas visuales y táctiles.
    Por otro lado la música instrumental como mediadora de la expresión corporal: Desafiar el sesgo de que «a los niños solo les gusta la música infantil» implica ampliar el universo sonoro incorporando música instrumental de diversos géneros y épocas (música clásica, jazz, folklore instrumental, música contemporánea o de distintas culturas del mundo). La música instrumental no impone una narrativa verbal prediseñada, lo que permite que funcione como una mediadora privilegiada de la expresión corporal. Si bien al principio los pequeños actúan por imitación luego se van observando que ellos van reconociendo los cambios de intensidad, ritmo, timbre y matiz invitan al niño a explorar el movimiento, las pausas, las aceleraciones y lo expresan con su cuerpo. La riqueza sonora despierta sensaciones, favorece la escucha atenta y habilita que cada sujeto exprese corporal e intencionalmente lo que la música le evoca, sin moldes rígidos.
    Existen más experiencias recorridas este año y durante los años trabajados en el ciclo maternal que a la luz de esta pedagogía del territorio hoy puedo revalorizar y reflexionar sobre ellos, pero en esta ocasión solo dejaré este aporte para compartir con todos ustedes desde la educación en el jardín maternal .
    Gracias por el espacio, Silvia Ainqueo.

    en respuesta a: Espacio de presentación para cada unx #28746
    Silvia Leticia Ainqueo

    Hola mi nombre es Silvia Ainqueo , vivo en
    Esquel . Soy profesora de Nivel Inicial , trabajo en el ciclo maternal.

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