Silvia del Carmen Opaso
Hay un aula que todavía puedo recordar con mucha claridad, aunque hayan pasado algunos años. Era la escuela primaria a la que asistía, aproximadamente en segundo o tercer grado. Recuerdo aquellas aulas grandes, luminosas , con los mismos bancos que parecían enormes para nosotros. Pero, sobre todo, recuerdo a mi seño, una docente muy amorosa, de esas personas que hacen que ir a la escuela sea un lugar lindo y seguro. Su manera de enseñarnos, de acompañarnos y de tratarnos dejó una huella que, sin saberlo en ese momento, llevaría conmigo durante muchos años.
Mucho tiempo después, regresé a esa misma escuela, pero esta vez desde otro lugar: fui a realizar una suplencia. Al entrar nuevamente a ese espacio, aparecieron muchos recuerdos de mi infancia, pero lo más emocionante fue reencontrarme con aquella misma seño. Ya no era mi maestra: ahora nos encontrábamos como colegas. Fue un hermoso reencuentro, lleno de emoción y significado. En ese momento pude comprender que aquellas experiencias que vivimos como estudiantes también forman parte de lo que somos como docentes. Su cariño y su manera de enseñar fueron, quizás sin que ella lo supiera, parte de las huellas que me acercaron a elegir este camino.
mi nombre Silvia soy de Nivel Inicial y de esta capacitación seguir incorporando nuevos saberes los cuales me permitan continuar construyendo y enriqueciendo mi practica docente, para seguir acompañando a cada estudiante con compromiso, sensibilidad y entusiasmo, dejando también en ellos aquellas huellas que, algún día, alguien dejó en mí.