#30312
Juan Maximiliano Groisman

Buenas tardes…
Mi nombre es Juan Groisman. Soy docente en la escuela 109, Lago Puelo.
El lugar que me marcó fue una persona, más que un lugar. Aunque vale preguntarse si las personas pueden serlo «más allá del lugar». Una maestra, MI maestra de 6to grado. Pero no como tantos relatos mencionaron más arriba.
Arrancaba un acto escolar (no recuerdo cuál). Filas y filas de estudiantes con guardapolvos blancos tomando distancia. Varones en una fila. Mujeres en otra. Filas según las alturas. Todo prolijo.
Nos preguntaron si sabíamos por qué era tan importante ese acto. Levanté mi mano para dar mi respuesta y, asombrosamente, mi maestra me dio la palabra. No solo eso, me invitó a pasar al frente. Al llegar, me preguntó frente a toda la escuela: «Groisman, ¿quién le dijo que a alguien le importa lo que Usted tiene para decir?».
Así, simple. Sincera. Directa.
El lugar que me marcó fue ese espacio puntual del patio.
El lugar que me marcó fue esa maestra ejerciendo el poder.
El lugar que me marcó fue la escuela siendo escuela en su peor sentido.
Supe en ese instante que sería maestro.
Supe que sería maestro y preguntaría a mis estudiantes si sabían por qué era tan importante lo que estamos haciendo y que lo haría cotidianamente.
Y, justamente, cuando viera una mano levantada «daría la palabra» como hizo mi maestra. Pero, justamente, para asegurarme de que ese/a estudiante supiera que lo que tenga para decir será importante para mí… y para tanta gente.
Y, justamente, estamos aquí para «crear ambientes de aprendizaje».
Pero, intuyo, opuestos a aquel.
Saludos
Juan